Como promocionar un sitio web mediante una accion mediatica
De entre las formas de promocionar un sitio web, sin recurrir a malas prácticas de tipo web-spam, la mas efectiva es poner en manos de los medios de comunicación mundial una noticia que sorprenda, cause admiración o ponga una nota de humor sobre algo de relevancia mundial. Ejemplo de esto es el promoción del sitio STILLFREE.COM, que no han tenido mejor idea que pintar un graffity con el URL del sitio en una de las turbinas del legendario AIR FORCE ONE, avión del presidente de los Estados Unidos de América.

Evidentemente, una acción de este tipo entraña un serio riesgo para quien la lleva a cabo porque, se supone, que las fuerzas de seguridad encargadas de la protección de esa aeronave están preparadas para evitar cualquier contacto con la misma. Por otro lado, quien ha hecho esto ha realizado una actividad ilegal violando la propiedad privada en el aeropuerto y ha provocado un daño en la pintura del Boeing 747-200B mediante este acto de vandalismo. La verdad es que yo me pregunto si será tan fácil pasar por debajo de las alambradas de la Andrews Air Force Base como en la película Air Force One de Harrison Ford, o se trata de un video falso para provocar el enorme efecto mediático y la consecuente promoción del sitio web. Actualización: Según BoingBoing se trata de un video falso (pero ya dió la vuelta al mundo).




en lo personal esto constituye lo que en mi pais se llama publicidad engañosa ya que al utilizar un video falso para promocionarce se incurre en este delito.
Estoy de acuerdo con tu disgusto respecto a este tipo de práctica publicitaria, especialmente cuando podemos observar que se trata de un vídeo falso.
Pero realmente no creo que esta acción pueda ser considerada como un delito. Como máximo, creo yo, alguien con interés legítimo (un damnificado) podría solicitar a un tribunal el cese de esta publicidad engañosa o que el sitio emita un comunicato rectificativo, amparándose en la legislación sobre competencia desleal o publicidad engañosa (consumidores).
Pero veo serios problemas a que incluso este tipo de acción prospere, porque los de STILLFREE.COM seguramente suministraron gratuitamente el material a las agencias de prensa, que sin comprobar su veracidad, hicieron correr la noticia por todo el mundo (a cambio de un precio). Uno faltó a la ética publicitaria y los otros a la ética periodística y eso (al menos por ahora) no es un delito.